sobota, 27 sierpnia 2011

La mierda totalitaria

Somos un rebaño de ovejas. Todos en este mundo. Pertencemos a este rebaño y vamos de oca cada uno detras de anterior. Nada veremos, nada oimos, solo un culo de nuestro antecesor. Es muy comodo, porque no preguntamos nada y tambien nada que deseamos. Un dia nos enseñan de este comportamiento. En las escuelas llevamos la misma ropa, escribimos las mismas frases, estamos pensando de la misma manera. Quien es diferente, por ejemplo, quiere rapar su cabello, es malo! Cualquier diferencia de los primeros años escolares es exterminada como cucarachas. Y gracias a esto, crecemos como ovejas. Sólo podemos gemir, comer, cagar, nos contentamos con las necesidades fisiológicas y fingimos que todo es bien. Pero nada es bien. Toda la vida la misma mierda. Compramos las mismas coches, de la misma manera adornamos nuestras vivendas, rezamos a los mismos dioses, sólo aquellas palabras que sabemos. La mierda verdadera. ¿Pero qué sucede cuando ya sabemos de todo esto? Cuando nos damos cuenta de que todo esto es una farsa en el teatro que no pertence a nosotros? Ah, es un momento maravilloso, con el corazon puro podemos cometer suicidio y dejar de perder del tiempo para crear, escribir, pintar, componer, educar a los niños ... Pero... como ovejas nunca cometemos un suicidio porque siempre nos parecerá, que aún espera a nosostros algo bueno. Esto es la mentira más grande del universo. Fin. 
Mi escritor preferido, es decir Pedro Juan Gutierrez, cuyo apellido no se pronuncia en voz alta en Cuba, dijó:
„Un hornbre puede cometer muchos errores pequeños. Y no tiene importancia. Pero si los errores son grandes y pesan sobre su vida, lo único que puede hacer es no tomarse en serio. Sólo así evita sufrir. El sufrimiento prolongado puede ser mortal.”

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